domingo, 22 de febrero de 2009

El viaje, hasta la ciudad del apostol era encantador,podías dormir con el traqueteo del tren ó entablar deliciosas tertulias,no sólo con gente sencilla con un gran conocimiento de la vida, en posesión de una inteligencia innata extraordinaria, sino tambien, con algun estudiante, que con el transcurso de los años pudo haber llegado a se presidente del gobierno.
La mezcla era tan enriquecedora que podías llegar a vivir situaciones, que con el transcurso de los años nunca olvidarias,y valorarías en su justa medida.
A veces, deseabas no llegar nunca al final del trayecto , a pesar de los bruscos frenazos , que hacia el tren echandote hacia delante y hacia atras.

continuara