De repente, desaparecio se había desplazado unos metros, se encontraba en la bóveda de la cueva.
Parecía una muñequita de juguete, que estaba tratando de tomarle el pelo.
Empezó a moverse a una velocidad increible, se percibía tan sólo como una pequeña estrella que recorría la gruta de un extremo al otro, se paro y le hablo - por fin voy a tener un amigo,que me va a cuidar y a mimar llevo siglos esperándote.
Celestino sonriendole le dijo -y yo años buscando un motivo para soñar despierto, está claro que estabamos predestinados.
- Te voy a llamar Stella,pideme lo que quieras,te lo traere siempre que no sea dinero ni riquezas,pues no tengo, y, tampoco me gustaría que me lo pidieses.
Continuará
vincent Van Gogh
Hace 17 años
