miércoles, 25 de febrero de 2009

El tren

Dejaba sus cosas en su habitación,y bajaba a cenar,solía llegar los domingos alrededor de las ocho. La cena era siempre la misma: una sopa aguada,de primero,y despues una loncha de jamónyork con un huevo duro pequeñísimo. Al final le daban una manzana con bicho incluido.
Apuraba la cena porque quería salir a pasear a lo largo de la noche,ir a su escondite para comprobar sí todo seguía tal y como lo había dejado y, si tendría la novedad que tanto tiempo llevaba esperando.
Capítulo segundo.
Esa noche del de Octubre tenía un presentimiento, estaba seguro,que al fin la vería tal como los dos querían pues; intuyo,que lo había estado siguiendo desde que la vio sentada en una de las rocas que sostenía una cruz en la ría de Arosa.
Continuará....