Era pequeñita, como un pulgar y, le estaba viendo fijamente con unos ojitos redondos muy negros, era una pequeña brujita vestida de morado con un pañuelito naranja en la cabeza y una escoba en la mano, estaba adherida a la pared ; pero transmitía una luz amarillenta,que le daba vida ybelleza,era la cosa más bonita que había visto en su vida.Esto tiene que ser una meiga penso,¡-Dios mío haberlas ahilas !, ella le sonrio y le guiñó un ojito, como si quisiera decirle que se acercase.
Acercandose con mucho cuídadito le toco una manito, sintió una sensación de calor y afecto,era como si le estuviese diciendo -hola. El se quedo encantado de la vida.
Continuara.














